Vejer-Las Quebradas-Las Marismas-Barbate



Ruta:   Vejer-Las Quebradas-Las Marismas-Barbate.





Detalles del recorrido


Esta ruta conecta Vejer con Barbate a través del Monte Las Quebradas y las Marismas del Barbate, transitando por un bosque de pinos carrascos y la desembocadura del río Barbate.

En Vejer, se parte desde el Parque Hazas de la Suerte, donde se encuentran los molinos de viento harineros de San Francisco, San Antonio y San José, conocidos como "Las Tres Aves Marías".

En Barbate, como colofón de la ruta se asiste a la Feria del Atún, su producto gastronómico estrella que es símbolo de identidad de este pueblo marinero.



Mapa de la ruta.


Longitud
 13 km. Lineal.
Dificultad
 Media-Baja.
Tiempo
 4 horas.
Fecha
 Primavera/2016
Lugar
 Breña y Marismas del Barbate


  • La valoración de la dificultad y el tiempo de realización de la ruta se conforman de acuerdo con las características del recorrido, según nuestras experiencias y apreciaciones. Por supuesto estas valoraciones no tienen que coincidir con las estimaciones de otras personas, son totalmente orientativas.
  • Varios son los elementos que tenemos en cuenta para valorar la dificultad del itinerario: el perfil de alturas o variaciones de desnivel, la orografía del terreno y la longitud del recorrido.
  • En el tiempo de realización comprende, ademas de la mayor o menor dificultad del trayecto, las pausas para contemplar el entorno natural y el patrimonio étnico que se encuentran en el itinerario.
  • Recomendación: Cuando salgas de ruta, planifica bien el recorrido y ten en cuenta un elemento determinante, la climatología. El éxito de la ruta consiste en disfrutar de la experiencia y volver a casa sin problemas.

"Lo importante no es el fin del camino, sino el camino.
 Quien viaja demasiado aprisa se pierde la esencia del viaje".


"No esperes el momento perfecto, toma el momento y hazlo perfecto".

"Conocer para amar.

Amar para conservar".




*Pincha sobre una imagen y podrás verlas todas en pantalla completa*

RUTA


Nos hemos desplazado a Barbate donde se celebra la Semana Gastronómica del Atún. Junto a la lonja vieja se instala un recinto ferial  para que diversas empresas locales promocionen con degustaciones en forma de tapas, a módico precio, de este producto estrella barbateño. 

Partimos hacia Vejer por autobús de linea regular, dejando nuestros vehículos aparcados cerca del recinto ferial.

En Vejer, nos dirigimos al Parque Hazas de la Suerte donde se inicia el Camino de la Oliva. En el trayecto coincidimos con un colaborador del centro de interpretación de los molinos harineros.


Accedemos al Parque Hazas de la Suerte. Tres molinos de viento se asientan en este zona alta de Vejer. 

Los molinos de San Jose, San Francisco y San Antonio son tres de los siete molinos de viento que se conservan en la localidad vejeriega.


Todos fueron construidos en el siglo XIX. En el pasado, estos molinos sirvieron para moler el trigo; a día de hoy forman parte del paisaje y constituyen una parte importante del legado histórico del pueblo.


Después de recibir las explicaciones de como funcionaba el molino de viento,  tomamos el Camino de la Oliva hacia el área recreativa de Las Quebradas.

Al llegar al área recreativa cogemos un sendero que se interna en el Monte de Las Quebradas.

Bajando por la ladera pronto conectamos con el sendero balizado de Las Quebradas.

Este monte alberga un bosque de pino carrasco (pinus halepensis), que se utiliza en repoblaciones por su resistencia a la sequía y su adaptación a terrenos pobres.

Discurriendo por el agradable sendero se observan algunos barrancos, que alojan pequeños arroyos estacionales donde aparece un denso matorral arbustivo.

Un cartel avisa del fin de sendero. A un lado se encuentra un mirador a la cuenca final del río Barbate.

Algunas casas de Barbate y el océano Atlántico.

Los últimos meandros del río antes de su llegada al mar.

Nos hacemos una foto de grupo en el mirador. Desde aquí bajaremos por la ladera del monte sin sendero definido hacia la carretera A-393 que une la Barca de Vejer con Barbate.


Deambulando por el monte publico de Las Quebradas.

Cruzamos por un paso al otro lado del monte.

Junto a un deposito de agua hallamos una vereda que seguimos en sentido descendente.


La vereda topa con una cancela que sorteamos por un salteadero lateral. Al otro lado de la carretera se encuentra la señal de entrada al sendero señalizado de las Marismas del Barbate.

Con precaución cruzamos esta transitada carretera.

A poco metros se inicia el buscado sendero que acompaña el río Barbate a su desembocadura.

El sendero discurre entre huertas y cañaverales y como es primavera se encuentra muy florido. Esta zona conocida como Monte Las Marismas, de transito entre la tierra y el mar, permite que numerosas aves establezcan su residencia temporal o permanente en busca de alimento.

Las primeras aves que observamos son un grupo de moritos comunes. Su pico curvado y hacia abajo, junto a su color oscuro los delatan.



En un cruce de camino continuamos por la izquierda.

El ganado vacuno de raza retinta pace tranquilamente en el prado. La Sierra del Retín cierra el paisaje.

El sendero encharcado obstaculiza la marcha. Al otro lado, un par de ciclistas al ver el panorama regresan por donde han venido

Aprovechando la hierba junto a la alambrada superamos el barrizal. Nuevamente contemplamos otras aves. Cigueñuelas y cigüeñas blancas.



El sendero, si apenas desnivel, busca encontrarse con el río Barbate. Las miradas atrás son permanente disfrutando de las vistas hacia Vejer, el punto de partida de esta ruta.

Vejer, su blanco caserío, tocando el cielo. Por debajo el pinar del Monte de Las Quebradas.

Ampliando la visual, se observa el colorido contraste: azul el cielo, el blanco de las viviendas vejeriegas y el verde del pinar.  En el centro de la imagen se divisa el mirador de Las Quebradas donde hemos estado anteriormente.

Mas a la derecha, el casco histórico de Vejer delimitado por el Paseo de Las Cobijadas.

Vejer de la Frontera, villa diseñada por los nazaries. Alberga recoletas calles encaladas, con aires medievales y huellas moriscas, rodeadas de murallas y esplendidas panorámicas.


En medio de la pradera nos llama la atención un pequeño puente de piedra.

Alcanzamos el cauce del río Barbate que nos acompañara hasta llegar a la localidad homónima


En el curso fluvial, junto al camino, se asientan juncos, eneas, tarajes y carrizos que aprovechan la poca velocidad de las aguas para su enraizamiento.


La caña ocupa un espacio muy significativo en esta parte del río, dando origen a la formación de cañaverales a ambas márgenes del río, en los que numerosas aves acuáticas construyen sus nidos



Pasamos a la altura de la Herradura y El Soto, al otro lado del río.

Mas adelante, se vislumbra la Dehesa de Montenmedio.





Llegamos al mirador del Ponton, la cota mas alta de las marismas.

Este mirador ofrece una vista panorámica general de las marismas.Contiene un panel que informa de las aves que habitan este ecosistema.


El río gana anchura en su aproximación al mar. Al fondo, la Sierra del Retín.

En sentido contrario se encuentra la Ribera de la Oliva, donde conviven las huertas con las marismas.

El Santuario de la virgen de la Oliva, patrona de Vejer, presta su denominación al lugar.
La ermita de Nuestra Señora de la Oliva se encuentra emplazada en un entorno rural, a cinco kilómetros de Vejer de la Frontera, en la carretera que comunica la población con Barbate.
En el lugar de la actual ermita de la Oliva, el 15 de enero del año 674 (18 de las kalendas de febrero del 712 de la Era Hispánica), el obispo asidonense Teodoracio erige una iglesia o basílica, aprovechando la existencia de una villa romana.
En la década de 1770, fue derribada la antigua ermita para construir una nueva iglesia de modo perpendicular a la primitiva. De acuerdo con la corriente estética de la época, el nuevo templo se levanta siguiendo las pautas del neoclasicismo gaditano.




Abandonamos el otero, continuando la marcha.



Las marismas del Barbate corrieron sólo en parte la misma suerte que otros humedales hoy prácticamente desaparecidos. Su  consideración como espacios insalubres y no productivos supuso, a mediados del siglo XX, el intento de desecación y, con ella, su condena como recurso ecológico compatible con el desarrollo sostenible.
Afortunadamente, un cambio de actitudes propició una percepción y valoración bien distinta, lo que llevó en este caso, a su declaración como zona de reserva, máximo nivel de protección de los espacios naturales andaluces.

La proximidad del Estrecho y la abundancia de esteros permite la existencia de una fauna, especialmente aves y peces, que encuentran aquí su residencia, temporal o permanente.. Serán las aves limícolas, ribereñas, las más visibles en nuestro recorrido: chorlitejos patinegros, correlimos y avocetas, garzas y garcetas.






En el tramo final del recorrido se sitúan varios pasarelas que nos dejaran a las puertas de la localidad de Barbate.



En esta zona de la marisma baja observamos un grupo de espatulas (platalea leurocodia).







Fin del sendero balizado. Abandonamos la zona protegida del Parque Natural.

Vejer visto desde la desembocadura del rio Barbate.


Como teníamos previsto accedemos al recinto ferial de Barbate para degustar el rico manjar del atún rojo dentro de la celebración de la Semana Gastronómica.


El recinto ferial se instala junto a la lonja vieja de Barbate.

La Vieja Lonja se comenzó a construir en 1940, las obras fueron ejecutadas por la Agrupación de Puertos Cádiz-Huelva, organismo dependiente del Ministerio de Obras Públicas, bajo la dirección del arquitecto Casto Fernández-Shaw, autor del proyecto. Las obras se terminaron en 1943.
En 1968 se trasladó la actividad de subasta de pescados a la nueva lonja del puerto de La Albufera y esta construcción quedó sin uso. El abandono que sufrió desde entonces la condujo a un estado de ruina.
En 2006 se comenzó su rehabilitación por su relevancia arquitectónica y por el valor simbólico que tiene para el municipio. Actualmente acoge un Centro de Interpretacion de la Memoria Marinera de Barbate

Por ultimo una vista de los protagonistas de la ruta, el río y localidad de Barbate. Sobre ellos asoma la villa de Vejer de la Frontera.




1 comentario:

  1. Bonita zona y ruta como todas las que hacéis. Me encantan esas zonas protegidas para aves, un lugar encantador para tomar fotos y observarlas. Saludos.

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