Castillo de Zahara de la Sierra



Castillo de Zahara de la Sierra


El castillo se eleva sobre el risco de la sierra del Jaral. Es una fortaleza con muralla, se alza sobre la peña que domina la villa, de que subsiste una fortísima Torre del Homenaje, de planta cuadrada y los ángulos redondeados por la influencia de las fortalezas cristianas.

Se tienen noticias de este castillo por la entrevista que a su sombra tuvieron Alfonso X y Aben Yucef en 1.262, siendo acosado y conquistado alternativamente por moros y cristianos hasta el hecho heroico de Rodrigo Ponce de León, que lo gana trepando de forma increíble, lo que le valdrá los títulos de Duque de Cádiz y Marques de Zahara.

Zahara impresiona de modo especial. La villa, como una piña blanca, se aferra a las faldas de un cerro al pie de un tajo vertiginoso coronado por el arrogante torreón del castillo.


Vista desde el Norte.



Vista desde el Este.



Vista desde el Sur.



Vista desde el Este.



Vista desde el barrio alto de Zahara de la Sierra.




ACCESOS A LA VILLA MEDIEVAL Y EL CASTILLO


Ladera de entrada a la Villa Medieval y al Castillo. La torre del Homenaje compite con el pico San Cristobal en esbeltez.



La villa medieval, considerada «fortísima» en su tiempo, tenía una sola entrada, el Arco de la Villa, cuyos fragmentos se distinguen un poco más arriba de la plaza mayor del casco urbano de la población.


La calle Fuerte da acceso al Arco de la Villa, del que quedan los paramentos laterales.



Un sendero empedrado sube hasta el castillo.







Otro sendero habilitado traza junto a los restos del amurallado.




MURALLA



Zahara existiría antes de la conquista árabe y fue fortificada por los musulmanes. Aún se aprecian los cimientos y vestigios del cinturón de murallas y torres, obra nazarí construida entre los siglos XIII y XIV, que encerraba el apretado caserío donde habitaban dos o tres centenares de vecinos, con calles que, según cuentan los cronistas, estaban «picadas en la piedra y hechas a mano y tan dificultosas de andarse que tienen escaleras…».

Todo el poblado estaba rodeado por un cordón defensivo constituido por lienzos de muralla con torres de trecho en trecho, estando todo el conjunto almenado; e incluso en varios lugares defendido por dos murallas, que se hacen tres si consideramos las propias del castillo en sí. El lienzo de muralla mejor conservado queda en la zona oriente.


















TORRE DEL HOMENAJE: EXTERIORES



La Torre del Homenaje es de planta cuadrada con ángulos redondeados para resistir los impactos, destacando un muro en talud en su frente noroeste para rechazar los proyectiles.

Es en lado sudoeste, donde se encuentra la entrada original, a la que se accedería con una escala, sirviéndose del patín o escalera de obra situada a los pies del muro. Esta puerta de acceso elevado es de cantería de piedra ostionera de Cádiz, con dintel escalonado y bóveda de cañón hacia el interior.


Entrada original.



Escalera del patín para acceder a la entrada elevada original.











Puerta actual de entrada al castillo.




TORRE DEL HOMENAJE: INTERIOR



La Torre del Homenaje tiene dos plantas unidas por una escalera de bóveda de cañón, subdividas cada una en cuarto dependencias abiertas con bóvedas baídas revestidas de ladrillos.

Es una torre en el que se entremezclan la función civil con la militar. Claro ejemplo son las ventanas con una patente función domestica pero que solo se han abierto en la planta superior para mayor seguridad. 

El interior de ambas plantas se encuentra dividido en cuatro compartimentos cada una, mediante arcos rebajados que se entrecruzan para formar dichos espacios, y que se cubren, a su vez, por bóvedas baídas. En la cámara baja (por donde actualmente se entra) nos sorprende una piedra de grandes dimensiones y de función desconocida. De la primera planta destaca la chimenea (de tradición cristiana) y dos ventanas de grandes proporciones, situadas antagónicamente. 

Planta baja.



Escaleras entre las dos plantas.



Planta superior.



Hueco de la entrada original de la torre, en la cara este.



Ventana con vistas al sur.



Ventana con vistas al Norte.



Escaleras de acceso a la terraza del castillo.



Hueco de acceso a la terraza.


La última planta corresponde a la terraza o azotea propiamente dicha, en donde encontramos la salida de la chimenea y cuatro grandes merlones esquinados, que constituyen el almenaje.











PANORÁMICAS DESDE EL CASTILLO

Zahara de la Sierra, abajo del castillo.


Desde la Torre del Homenaje se podían avistar otras fortalezas como los castillos de Olvera, Pruna, Cote y la atalaya de Audita, y así, mantener contacto visual como modo de controlar el espacio y poder corresponder organizadamente contra cualquier peligro.


Castillo y ciudad de Olvera, castillo de Pruna y la Sierra del Tablón, al fondo.



Castillo de Cote.



Peñón de Audita.



Tiene al Norte la villa de Algodonales y la Sierra de Lijar; al Este la Sierra del Gastor; al Oeste Sierra Margarita y la Loma del Peñon de los Toros y al Sur Monte Prieto, la Sierra del Pinar y la Sierra de Zafalgar.


Al Norte, Algodonales, el embalse Zahara-El Gastor y la Sierra de Líjar.




Algodonales.




Por el Oeste, los campos de olivares. Cerrando el horizonte Sierra Margarita.




El cerro Margarita (en la sombra) y la Loma del Peñón de los Toros.




Al sur, en primer plano, el cerro del Pulgón. Detrás, de izquierda a derecha, Monte Prieto , el Puerto de las Palomas, el cerro San Cristóbal, El Torreón y el cerro Cornicabra.



El escarpe rocoso de la Sierra del Pinar, con El Torreón su máxima altitud.



Al este, las tranquilas aguas del embalse y la Sierra del Gastor.




Los cerros Algarín o Lagarín y Las Grajas, al acecho cual bandoleros en la entrada de la Serranía de Ronda.




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