De Betis a Betijuelo por San Bartolo



Sendero:  
De Betis a Betijuelo por San Bartolo.
Señalizado:  No.


Longitud
10 km. Circular
Dificultad
Media.
Tiempo
4 horas
Fecha
Julio/2012
Lugar
Parque Natural del Estrecho.


Cómo llegar: El punto de partida es el poblado Betis (Tarifa), que se accede por la carretera CA-8202, desde la salida del kilómetro 71 de la N-340 (Cádiz-Tarifa). Comienza en el carril señalizado como zona de escalada Tajo del Búho. 




Detalles del recorrido

Mapa de la ruta.


La ruta comienza en la aldea de Betis. El camino asciende poco a poco pasando por paredes rocosas cada vez más verticales hasta llegar a la zona más alta y despejada, donde se obtienen unas vistas espectaculares de la ensenada de Bolonia y las sierras cercanas.

Se cruza la cresta de la sierra de Norte a Sur. Después de coronar la sierra en el punto geodésico de 442 m de altura y visitar un bunker a un lado del camino se marcha descendiendo hasta llegar a otro punto geodésico el VN10 en la zona de Betijuelo.


La Loma de San Bartolome vista desde la carretera que se dirige al Lentiscal y Bolonia.
Situada en el extremo oriental de la Sierra de la Plata, la Loma de San Bartolomé, con una altura máxima de 422 metros desciende hacia el mar formando las terrazas de Paloma Alta y Paloma Baja para formar abruptos acantilados en la zona denominada Punta Paloma.



La extremo norte de la Loma de San Bartolome.
Esta sierra se caracteriza geológicamente por sus rocas areniscas. Actualmente se están llevando a cabo trabajos de desforestación de eucaliptos para devolver su vegetación natural original compuesta de alcornoques y acebuches.
La totalidad de esta loma se encuentra protegida dentro del Parque Natural del Estrecho.


La Loma de San Bartolome vista desde la Sierra de Fates.

Betis y Betijuelo son dos núcleos rurales pertenecientes a la localidad de Tarifa. Estan asentados en la Loma de San Bartolome. Betis al norte y Betijuelo al sur separados por una enorme cresta rocosa. En el asentamiento de Betis se encuentra el Tajo del Búho una zona de escalada libre muy concurrida por los amantes de este practica deportiva. Betijuelo se ubica en Paloma Alta, un sitio apacible poblado de pinos y alcornoques.




RUTA


Saliendo de Betis lo primero que nos encontramos es un horno típico perfectamente conservado.

Transitamos por un carril que luego se transforma en sendero tras pasar por una alambrada para cruzar el Tajo del Búho o Canuto del Arca. Los dos nombres con los que se conoce localmente a este pequeño valle o canuto hace referencia a la fauna que había por la zona y a una leyenda de un tesoro perteneciente a los antiguos pobladores que pisaron esta sierra de cercanía marítima.

Marchamos junto a las paredes de areniscas por la zona de escalada de Bordillos uno de los sectores en que se divide el Tajo del Búho.

En el camino de subida encontramos un gigantesco ejemplar de alcornoque, testigo del bosque que poblaba la ladera.

Más arriba encontramos el sector “Arapiles”. Su nombre proviene de la semejanza con la forma y el tipo de roca de un área de escalada llamada Arapiles que se encuentra en Australia.

Llaman la atención las extrañas burbujas de arcilla que la erosion ha descarnado dejando la pared oquedades circulares perfectas.

Continuando hacia arriba, llegamos al sector que le da el nombre popular a toda la zona, “Mosaico,” con una belleza peculiar de las placas que nos recordará a las piezas de un gigantesco puzzle.

Un grupo de cabras domesticas se internan por la brecha rocosa evitando nuestra presencia.

Trabajos de desforestación, en concreto de tala de eucaliptos, han  despejado el canuto. Este valle pudo contener en su dia un gran rio que causo la fuerte erosion que vemos en sus paredes de arenisca rojiza.

Llegamos a la zona alta despejada de vegetación. Nos desviamos a la derecha hacia unas rocas para observar el entorno por la parte norte de esta sierra de San Bartolome.

Curioso este árbol, al borde del precipicio, peinado a los lados por la acción del viento de levante.

Trepamos por un grupo de rocas para ganar mejores vistas del lugar.

Se aprecia el desnivel de este otero rocoso. Abajo las copas de la arboleda junto al Puerto de Bolonia.

La carretera que cruza el Puerto de Bolonia y Pulido, al frente la Sierra de la Plata.

La Sierra de la Plata. A primera vista la Laja de las Algas o de la Zarga. Detrás el monte Silla del Papa contaminada su visual por varias antenas allí emplazadas.

En el otro extremo de la Sierra de la Plata, las lajas de areniscas donde se ubica la Cueva del Moro.

Siguiendo hacia el Oeste la vista, la Sierra de la Plata muestra en sus postrimerías hacia el océano, el Cabo de Gracia y la Punta de Camarinal.

El faro de Camarinal se yergue altivo en el Cabo de Gracia.

En la Punta de Camarinal se inserta el Monumento Natural Duna de Bolonia. En la imagen le antecede a la duna las ruinas romanas de Baelo Claudia.

Dirigimos nuestra mirada al sur, hacia la cresta de la sierra donde nos encontramos. Un cortafuegos se dispone en su parte superior.

Por encima del penacho rocoso de San Bartolo logramos divisar las playas de Valdevaqueros y Los Lances de Tarifa.

El sendero por el que hemos tansitado, se distingue en el claro de la vegetación,  y se dirige a una angarilla. Esta angarilla da paso a un nuevo otero al que nos encaminaremos a continuación.

Abandonamos este mirador entre rocas caminando cercanos al borde de la sierra.

Angarilla que da paso a unas terrazas a modo de mirador natural sobre la Ensenada de Bolonia.

Comenzamos nuestra observación de derecha a izquierda. Grandes bloque de rocas cuelgan sobre el impresionante talud.

Siguiendo la visual se vislumbra el Lentiscal al borde de la Ensenada de Bolonia.

El núcleo rural del Chaparral.

A la izquierda la cumbre de la Sierra de San Bartolome. Las enormes terrazas se desparraman hacia el mar.

Afinando la vista se percibe el vértice geodésico instalado en la máxima cota de la sierra.

Reanudamos la marcha en dirección sur por una zona despejada.

Unos bloques de rocas nos cierra el paso.

Acometemos el avance por un pasadizo sobre el roquedo sorteando las piedras como si de una escalera se tratara.

Superado el obstáculo rocoso arribamos a la cima de la Sierra de San Bartolome a 442 metros sobre el nivel del mar.

Pavostrotones en la cumbre de San Bartolo. Un pequeño can se ha unido al grupo desde Betis. Creíamos que se volvería pronto pero no se despega de nosotros. No lo abandonaremos para volver a llevarlo al sitio donde nos encontró.

Continuamos cruzando la sierra introduciéndonos en una zona de pinar. Buscamos un desvío señalizado con hitos de piedras que nos lleva hacia un bunker de guerra.

El Bunker se encuentra semioculto entre la vegetación.

Subimos a la parte superior del bunker para curiosear lo que desde allí se ve.

Al sur las playas de Tarifa.

Al Oeste entre la arboleda el Océano Atlántico.

Al Este la Sierra de Fates difuminada por la bruma.

Proseguimos la marcha, en claro descenso, paralelos a una alambrada.

La senda se encamina  a unos enormes bloques de areniscas.

Buscamos un paso en las rocas.

El estrecho paso entre las rocas facilita el transito por ellas.

Arribamos al vértice geodésico VN 10 en la zona de Betijuelo.

El lugar se convierte en un nuevo otero donde disfrutamos de las vistas que en el se consiguen.

Al norte la Ensenada de Bolonia con una perspectiva diferente a las visualizaciones anteriores.

Hacia el mar asoma lo que podría ser una cantera romana utilizada para construir Baelo Claudia.

Punta Paloma cubierta por un vasto pinar.

Metiendo zoom para atisbar el enorme desfiladero producido por las aguas del arroyo del Puerco.

Vértice geodésico VN 10. Ahora nuestra miradas tornan al sur.

La laderas de la Sierra de Enmedio que se agotan en el litoral en la zona conocida como la Peña.

Al Este las sierras de Fates y de Enmedio mejor definidas a pesar de la calima.

El denso pinar que precede a las casas de Betijuelo y la cresta rocosa, cual espina dorsal de un gigantesco saurio, de la Loma de San Bartolo.

Tomamos una vereda que cruza el pinar.

Pronto llegamos al núcleo rural diseminado de Betijuelo. Hallamos, junto a las casas, un árbol catalogado como singular por la Administración Autonómica Andaluza: El Lentisco de Betijuelo.

Lentisco de Betijuelo. El lentisco destaca por su magnífico porte, siendo visible desde el carril de acceso a las casas del Betijuelo. Su fuste es corto pero el perímetro bajo la cruz supera el metro. De ésta parten dos ramas principales, una que se alza hasta los 5,5 metros de altura y otra que se desarrolla casi paralela al suelo. La copa sostenida es aparasolada y con un follaje muy denso.



Un amplio carril conecta con la carretera que lleva a Betis, nuestro punto de partida.

Por fin tenemos una visión mas clara de las Sierras de Fates y de Enmedio, esta inconfundible por estar coronada por la hilera de molinos eólicos.

El carril acaba en la carretera que llega a la instalaciones militares de Paloma Alta. Circulamos por esta carretera para completar el circulo de la ruta hacia el inicio de la misma en Betis.


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8 comentarios:

  1. Magnifica ruta y muy buenos comentarios. Por cierto, me quedé con las ganas de saber qué paso con el perrillo que se os acopló hasta el final del camino. Gracias desde Málaga. Fran.

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    1. Pues lo dejamos en el kiosco-bar de Betis, allí nos comentaron que habían preguntado por el. Se refugio entre nosotros asustado por que le querían pegar otros chuchos de mayor tamaño. Pensamos que se volvería cuando se cansara pero estaba demasiado atemorizado. Un lugareño nos dijo que le teníamos que haber pegado para que nos abandonara pero ni se nos ocurrió ni eramos capaces de ello. Saludos Fran.

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  2. Zona preciosa, esa de San Bartolo, yo lo visito siempre que puedo, he dormido por ahí arriba alguna que otra vez ademas de visitar un par de abrigos rupestre que hay cerca. Saludos.

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    1. San Bartolo es un sitio que no te cansas nunca de volver a recorrerlo. Saludos Salvador.

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  3. Maravilloso recorrido. Esa zona es mágica.

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  4. Curiosa la forma que ha adoptado el pino de la arista. Se parece a algunos pinos que hay en la zona cimera de Los Revolcadores y la Sierra de Las Cabras. Por cierto, no sabía lo de Arapiles, es más yo pensaba que era por la batalla napoleónica que sucedió por Salamanca, el Duero... o por allí, en 1810 o 1812.

    Salute.

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