Castillo Árabe de Morón.




El Castillo Árabe Medieval es el vestigio arquitectónico más antiguo que posee Morón de la Frontera. Los elementos que de él se conservan se refieren a la Época Medieval. Posteriormente, fue transformado por los Duques de Osuna en fortaleza palacio (siglos XV y XVI).

Este Castillo, declarado Bien de  Interés Cultural, está rodeado por un bosque de casuarinas. Se encuentra ubicado en un cerro elevado de la localidad desde donde se pueden apreciar unas bonitas vistas tanto del pueblo, como de la Campiña y la Sierra Sur Sevillana.

Gracias al grosor de los muros, la fortaleza se ha mantenido a lo largo de los siglos a pesar de los avatares sufridos a lo largo de la historia. Actualmente presenta un feo aspecto por las antenas repetidoras que allí se han instalado y la cantidad de cables que cruzan su parte alta.  


Sobre una colina de 300 m. de cota, situada en el mismo centro del pueblo, se alzan las ruinas de un castillo medieval.

La configuración del Castillo, aun manteniendo su estructura de alcazaba y ciudad musulmana, es obra fundamentalmente medieval y su construcción es esencialmente de mampostería tapial y de cantería.

Su construcción fue realizada sobre una antigua construcción romana. Los elementos más antiguos que posee son las murallas, atribuidas al periodo en que Morón fue un reino de taifas durante el siglo XI, aunque fueron remodeladas en el siglo XVI al igual que la torre del homenaje también de esta época.





El vértice  geodésico  se encuentra en la parte superior del castillo. (V.G. 102127 - Morón. Altitud sobre el nivel medio del mar: 309,90 m.)


Su planta, casi cuadrada, la conforman dos espacios, uno superior, y otro inferior, cubierto con bóveda mudéjar sobre trompas, proliferando las torres cuadradas y macizas a lo largo del edificio.

La torre del homenaje, llamada Torre Gorda, es uno de los elementos más importantes del edificio, se sitúa en la parte central del mismo y sus dimensiones son superiores al resto, destacando además el grosor de sus muros. Se encuentra bastante deteriorada, y le faltan algunos de los pisos.

La puerta de entrada a la torre esta cerrada e impide el acceso al interior.



Se alcanzan buenas vistas del caserío blanco de Morón.
Aledaño al cerro se encuentra la Iglesia de San Miguel.
Al sur tenemos la Sierra de Esparteros y el Castillo de Cote.

Iglesia de San Miguel Arcángel. Nombrada por los expertos “la pequeña catedral de la Sierra Sur”, se trata de un edificio notable erigido entre 1506 y 1730, sobre las ruinas de un templo medieval, está construido en tres naves de piedra caliza y consta de elevadas bóvedas sostenidas por columnas. 
La torre campanario (XVII)  se asienta sobre un antiguo alminar almohade e imita a la  Giralda, tiene cuatro cuerpos y una altura de 47 metros.

Morón de la Frontera.


Sierra de Esparteros.

Castillo de Cote.



Una leyenda en Morón está relacionada con su escudo, un Caballo Blanco árabe rampante sobre un campo morado. Esto es así porque, según reza la leyenda, fue el culpable de que los musulmanes no reconquistaran la ciudad una vez tomada por el ejército cristiano. Al parecer, subiendo al castillo el ejército sarraceno, se dieron la vuelta asustados creyendo que venían las huestes cristianas a caballo y lanza en ristre. Sin embargo, la verdad es que era un solo caballo que se había desbocado y estaba causando tal ruido y escandalo, que parecía un ejército entero.

Fuente bibliográfica: Web del Ayuntamiento de Morón.

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