Cola del Embalse de Bornos.




Ruta:   Cola del Embalse de Bornos.


"Lo importante no es el fin del camino, sino el camino.
 Quien viaja demasiado aprisa se pierde la esencia del viaje" (Louis L'Amour).



Detalles del recorrido


Este corto paseo discurre por el Paraje Natural "Cola del Embalse de Bornos" en los términos municipales de Arcos de la Frontera y Villamartín. La mayor parte del recorrido se realiza por el termino municipal de Arcos de la Frontera. Este paraje es un área cubierta por una abundante vegetación palustre, que constituye una importante zona de nidificación de aves acuáticas. Es imprescindible llevar prismáticos para observar la avifauna. De vuelta al punto de partida subiremos al Cerro de la Gloria para obtener magnificas vistas de este entorno natural y a otros puntos de la Sierra de Cádiz.

El Paraje Natural Cola del Embalse de Bornos está situado en el reculaje del embalse sobre el río Guadalete. Tiene una superficie de 630 hectáreas. Representa un área de nidificación e invernada de numerosas especies de aves protegidas, con una importante colonia de ardeidas. Las ardeidas (Ardeidae) son una familia de aves que incluye a más de 60 especies, conocidas genéricamente como garzas.

En esta zona también destacan sus valores botánicos, debido al desarrollo que presentan los tarajes, algunos incluso de porte arbóreo, y su vegetación típica de humedales.


Mapa de la ruta.


Longitud
 5 km. Lineal.
Dificultad
 Baja.
Tiempo
 2-3 horas.
Fecha
 Mayo/2014
Lugar
 Sierra de Cádiz, Arcos de la Frontera.

La valoración de la dificultad, según nuestras apreciaciones, y el tiempo de realización de la ruta se conforman de acuerdo con las características del recorrido de la misma.
Varios son los elementos que tenemos en cuenta para valorar la dificultad del itinerario: el perfil de alturas o variaciones de desnivel, la orografía del terreno y la longitud del recorrido.
En el tiempo de realización interviene, ademas de la dificultad del itinerario, la contemplación del entorno natural y étnico que se encuentran en el trayecto.
Por supuesto estas valoraciones no tienen que coincidir con las estimaciones de otras personas, son totalmente orientativas. Planifica bien el recorrido y ten en cuenta un elemento determinante, la climatología.




RUTA

Bien temprano nos dirigimos al inicio de la ruta. Un hermoso amanecer se contempla sobre este paraje natural. 



Hemos parado en la ribera contraria donde traza el sendero que vamos a tomar, para observar como el cálido sol matinal cubre el panorama. La silueta de la Sierra de Grazalema se refleja en las aguas del embalse.



La lamina de agua se expande hacia las inmediaciones de Bornos, allí se conoce como su "Lago".



Llegamos al inicio de la ruta donde la cartelería señaliza y  delimita este paisaje protegido.



A poco de comenzar, a un lado del sendero, se encuentra un puente de hierro que cruza el reculaje, si no esta inundado.



Este puente de hierro es una valiosa obra de ingeniería construida en 1923 con vigas de hierro y pilares de sillares calizos que perdió protagonismo cuando se levanto el muro de la presa de Bornos. Ahora presenta un estado muy deteriorado y oxidado. Detrás de la mole ferrea se alza el ultimo protagonista de esta ruta, el Cerro de la Gloria.



El puente cruza el reculaje. A un lado. el río Guadalete en su camino hacia Bornos.



Al otro lado, el puente de hormigón de la carretera A-384 entre Bornos y Villamartín.



El sendero es una pista terriza que transita paralela a la orilla del embalse.



Los altos eucaliptos que flanquean el embalse  tienen la misma edad  del pantano, en torno a medio siglo.



Las aguas están cubiertas por una abundante vegetación palustre.



El taraje forma un extenso cinturón vegetal en todo el paraje.






Las tierras de calma en calma, apenas corría una ligera brisa.



El Cerro de la Gloria reflejado en las tranquilas aguas.



El sendero supera la muralla de eucaliptos cerca de un cortijo agrícola. Al frente una llamativa colina-isla cubierta por un encinar adehesado.



Las ruinas del Cortijo de la Esprragosilla. Con sumo cuidado y movidos por la curiosidad echamos un vistazo a los restos del caserío. Cuantas historias podrían contar estos viejos muros.












  






Como es habitual en las cortijadas de la zona, un enorme moral se coloca cerca de la casa.



Subimos a un mirador natural situado frente al rancho La Esparragosilla. Una alto y una mirada a las espaldas para observar en el horizonte la Sierra de Grazalema.



Ampliando la visual, observamos dos torres. La torre del Castillo de Matrera y la torre (El Torreón) de la Sierra del Pinar.



Arriba de la colina, un mirador al paraje natural.



Hacia el sur las aguas se extiende las inmediaciones de Bornos.



Bornos tras la muralla de eucaliptos.



El taraje y la vegetación palustre ocupan las zonas menos profundas.



A un lado de la colina, un recodo apropiado por el taraje.



Protegidas por la vegetación las aves acuáticas deambulan en el paraje.

Aves acuáticas como el ánade real, la focha común, la gallineta y el calamón. Destaca el asentamiento en el tarajal una importante colonia de ardeidas, donde se reproducen las garza real, la garza imperial, la garceta comun, el martinete, la garcilla bueyera, la espátula y la garcilla crangrejera.














Trotones de Arcos en el Paraje Natural "Cola del Embalse de Bornos".



Después de un tiempo observando la aves acuáticas, emprendemos el regreso. Atrás queda la colina que a veces se convierte en isla, en épocas de abundantes lluvias.



Campo de amapolas.



Una serpiente calentándose al sol en el tronco de un gran eucalipto.



Casi al inicio del sendero una estrecha senda asciende al Cerro de la Gloria. Senda con una pendiente pronunciada, en menos de 500 m de distancia se supera 100 m de desnivel.



Llegamos a la parte alta del Cerro de la Gloria. El esfuerzo de la subida merece la pena. Una multitud de de mariposas revolotean este montículo. Y las vistas que se obtienen son esplendidas.



En primer lugar depositamos la vista en contemplar el Paraje Natural Cola del Embalse de Bornos.



Abajo el Puente de Hierro y, paralelo, su homónimo de hormigón que soporta la carretera A-384. Ambos salvan las aguas del río Guadalete que procede de Villamartín.



La colina donde se instala el mirador al embalse.



Ahora vamos mas allá, a otear el horizonte que nos rodea. Comenzando por la parte izquierda del embalse donde  se divisa el Cerro de las Hoces con su pino singular.



Vamos a seguir la mirada girando por la derecha hasta completar los 360 grados. Al fondo las barriadas del Portichuelo y de la Zorra de Arcos de la Frontera. Antecede la angostura del Lago de Bornos a las puertas de la presa.



Telones de eucaliptos y Bornos, bajo el cerro Plaza de Armas.



El Guadalete con su cola fluyendo al embalse. El caserío del Coto de Bornos que precede a la Sierra del Calvario bornicha.



El Cerro de Carija, donde se encuentran las ruinas romanas de Carissa Aurelia.



La Torre de Lopera emerge sobre los ondulados cerros dedicados al cultivo de secano.



En primer lugar, el polideportivo y algunos barrios de Villamartín. En el horizonte la Sierra de San Pablo y Montellano.



El caserío de Villamartín.



Torrevieja, el barrio alto de Villamartin.



Iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes y el edificio de la Mancomunidad, entre otros.



Dejando Villamartín, los cerros Pajarete y Verdugo cercanos a Prado del Rey. La Sierra de Grazalema, al fondo.






Los cerros de Alberite y la Sierra del Aljibe en lontananza.



Sierra del Aljibe, cortando el horizonte.





Panorámica del Paraje Natural "Cola del Embalse de Bornos".



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